Historia de las Universidades / Universidad Orihuela | Comunidad Valenciana



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Por medio de la documentación, analizada podemos ver que la enseñanza universitaria y la universidad ha ido evolucionando con el pasar del tiempo, en todo nuestro país y en la Universidad de Orihuela también.

La universidad como institución nació, en la edad media evolucionando desde el modelo de las corporaciones artesanales como un logro del largo proceso de reorganización social y cultural de la Europa de dicha época, una vez que finalizó el ciclo de las invasiones bárbaras. En opinión de Carlos Tünnermann (1996), "brotaron de la atmósfera socioeconómica y cultural de la sociedad europea occidental urbana de los siglos XI y XII". Sin embargo, lo que se nota aún en el umbral del siglo XXI, es que la idea original de universidad continua imperando en los esquemas educativos de América Latina.

A pesar del criterio universalmente aceptado de la aparición de la universidad como institución medioeval, no se desconocen los aportes que hicieron un conjunto de organizaciones de la antigüedad, como el caso de las escuelas brahmánicas, que sirvieron de ejemplo a una educación que descansaba en la religión y la filosofía, que giraban sobre los estudios de las matemáticas, historia y astronomía. La invención del papel y la imprenta en China sirvieron a la escritura para vigorizar la educación superior, las ciencias y la tecnología. Otro de los aportes hecho por el mundo antiguo es el de la Escuela de Alejandría, iniciativa de Ptolomeo Soter en el siglo III antes de Cristo, en la cual se destacó el genio de Euclides y su prestigiosa Biblioteca de Alejandría que con su medio millón de rollos de papiro, hizo de dicha ciudad un emporio educativo del helenismo, judaísmo y del cristianismo.

Otros antecedentes son las Escuelas de filosofía atenienses (siglo IV a. C) con la Escuela de Pitágoras de Samos como la más antigua y la que produjo mayor impacto en la investigación de las matemáticas. Posteriormente, los sofistas, aprovecharon el auge de la educación, para especular con los altos honorarios por sus servicios; Protágoras, eminente sofista, sostenía que la naturaleza humana, el conocimiento y la experiencia eran los principios de la educación. A esta escuela se le debe el curriculum de las llamadas siete artes liberales (el trivium y el cuadrivium) que marcaron el paradigma de la educación superior durante varios siglos y de la cual provienen las actuales divisiones entre disciplinas literarias y científicas. Luego, surgió la gran trilogía de hombres que con sus ideas impactaron el mundo: Sócrates, Platón, y Aristóteles.

Las aulas de Sócrates fueron las plazas de Atenas. Platón, fundó su escuela que se mantuvo durante nueve siglos, en los jardines de Academo; por eso se llamó la Academia de Platón.

Aristóteles, después de haber sido alumno de Platón durante veinte años fundo con la ayuda de Alejandro Magno, el Liceo o Gimnasio de Atenas en el año 335 a.C. Ambas iniciativas son consideradas como los antecedentes más valiosos de la Universidad, por el carácter sistemático de sus estudios.

El Liceo de Aristóteles, denominado así por estar ubicado cerca del templo de Apolo Liceo, fue el más amplio santuario del conocimiento de la época. La sistematización del conocimiento así como la investigación de nuevos conocimientos con la ayuda de la observación y la lógica, constituyeron el mas claro objetivo del Liceo. Por eso, Aristóteles es considerado el padre del método científico que es el método empleado por las universidades. La licencia para enseñar que otorgaron las universidades del medioevo carece de antecedentes en la antigüedad clásica; la Academia y el Liceo no otorgaban títulos o grados ni se practicaban exámenes o evaluaciones. A partir de la segunda mitad del siglo XII, según Maurice Bayen, (1978), la autorización o poder para enseñar la concedía el sector eclesiástico la cual era conferida en París por el canciller del cabildo de Notre Dame.

También existen algunas referencias sobre los antecedentes de la universidad, que refieren la contribución de la cultura árabe a esta extraordinaria institución creada por el hombre. Debido a la singular importancia que tuvieron los grandes centros de cultura árabe del siglo IX de Bagdad y del Califato de Córdoba, España, que poseían extensas bibliotecas y observatorios astronómicos, practicaban evaluaciones y conferían diplomas, existen quienes apoyan la idea de que las primeras universidades fueron de origen árabe. Hacia el siglo X, se debe hacer mención de la Escuela de Traductores de Toledo, en la cual enseñaron juntos árabes, cristianos y judíos. Los árabes tomaron la cultura griega que luego difundieron.

Desde el año 988, la mezquita de El-Azhar le dio cabida a la más añeja institución de educación superior islámica que aún funciona y que se hizo celebre por la enseñanza de la teología ortodoxa, gramática, retórica, matemáticas, literatura, lógica y jurisprudencia. Esta cultura (islámica) se asentó en la ciencia griega e india. Los árabes introdujeron en occidente los números indios, el sistema decimal y el concepto del cero, que impactó las matemáticas, permitió el apogeo del Algebra y también la construcción de las primeras tablas trigonométricas y astronómicas. No obstante, el campo de la medicina fue el más beneficiado con el aporte árabe. Las áreas de Farmacia, oftalmología, obstetricia, terapéutica, la práctica clínica y la organización hospitalaria le deben mucho a la cultura islámica.

Algunos expertos e historiadores sostienen que la primera universidad se constituyó en Salero en el siglo XI, pero ésta no fué mas que una escuela de medicina. La primera universidad realmente fue la de Bolonia, fundada a principios del siglo XII (año 1119), en la cual los estudios sobre leyes tenían mucho prestigio pero colateralmente se impartían estudios de teología, matemáticas, filosofía, astronomía, medicina y farmacia. La siguiente universidad en aparecer fue la de París (año 1150) (según García Sucre fue en 1160), Oxford (1167), Palencia (1208), Cambridge (1209), Salamanca (1220), Padua (1222); entre las más antiguas también están las de Praga y Viena. Es importante la opinión de Ashby (1969), en cuanto a que "La universidad es la organización social más exitosa que haya podido inventar el hombre en la edad media".

En la evolución y desarrollo de la universidad medieval se polarizaron los modelos hacia dos arquetipos bien definidos aunque distintos. El modelo de Bolonia y el de París. El primero surgió de los ímpetus estudiantiles que buscaban profesores; ellos participaban directamente en el gobierno y administración universitaria. El prestigio de Irnerius, como primer glosador o comentarista del Código de Justiniano permite que la fama de Bolonia atraiga muchos estudiantes extranjeros. Luego, Gratianus funda la ciencia del Derecho Canónico que contribuyo grandemente a acrecentar el prestigio de esta universidad. Bolonia, aunque parezca raro, llegó a poseer en sus aulas hasta diez mil estudiantes en el siglo XII. Dante y Petrarca la visitaban frecuentemente. En esta institución para ser Rector-Estudiante había que ser clérigo, tener 24 años de edad, estudiar quinto año y vestir traje talar.

La de París, llamada la Gran Universidad Teológica, nacida para prestar servicio a las necesidades de la Iglesia Católica era gobernada por los profesores, que formaron una corporación que lucho para defender su autonomía ante el canciller y la autoridad civil. Al Papa se recurría en caso de litigio. En esta época, se practicaba la libertad de cátedra debido al auge de las discusiones y de la lógica, método impulsado por Pedro Abelardo, eminente Maestro de la universidad pero las autoridades de la Iglesia Católica presintieron el peligro de esta práctica en contra de sus intereses. No está de más decir que la Universidad de París recibió la protección de las autoridades eclesiásticas ya que era la fortaleza de fe y de la ortodoxia católica. Por eso, la vigilaban estrictamente y supervisaban su enseñanza y actuación para evitar cualquier desviación.

El modelo de Bolonia fue seguido por Salamanca y por la mayoría de las universidades que se fundaron en Europa Meridional. En cambio, el de París fue imitado por las instituciones de Europa septentrional.

Las universidades de Hispanoamérica siguieron el modelo de Salamanca en la que la participación estudiantil en el gobierno universitario era casi nula. Este diferente origen explica la distinta importancia que en su vida institucional, le dieron a la participación estudiantil, en especial en el gobierno universitario.

A los graduados se les daba la licencia para enseñar, que tenía validez universal siempre que la universidad tuviese permiso papal o imperial para otorgarla. Estos dos poderes eran los únicos que esa época podían otorgar el jus ubique legendi o docendi, que concedían a las universidades la facultad de otorgar grados y títulos de validez universal.
Desde Roma, se favoreció la independencia de las universidades del poder eclesiástico local, en virtud de las frecuentes pugnas con los obispos, pero se mantuvieron bajo la égida mirada del poder papal. Así, en 1215, desde Roma se prohibió a la Universidad de París, leer y comentar en publico o en privado, la metafísica y la física de Aristóteles. También, en 1231, se colocó a las otras ciencias que evolucionaban en su desarrollo bajo la supremacía de la teología. La teología se convirtió en brújula de la enseñanza y de todo el saber y el Papa en infalible. Esta es la principal razón por la cual la educación universitaria se hizo dogmática: "Se fomentaba cualquier discusión pero los argumentos no podían sustentarse en la libre reflexión sino en las sagradas escrituras o por lo sostenido por la Iglesia" (Morles, 1988). Estas razones explican que los pensadores y humanistas del Renacimiento no se formaran en la universidad sino en muchos casos en contra de ella.

En el siglo XVII era frecuente ver a un doctor inglés en medicina, ser acusado por el Colegio de Médicos y condenado a la cárcel, por expresar alguna opinión que contradijera las Sagradas Escrituras. Esta postura, según algunos autores, permitió el rezago de la Universidad de París, contrariamente a lo que sucedió en Bolonia, en la cual se respiraba un clima de libertad abonado por el poeta Petrarca. La hipótesis que parece quedar demostrada por varios autores e investigadores (Avila, 1993; Tünnermann, 1996; Morles, 1988) en el proceso de evolución de la universidad, es "que desde que aparecieron las universidades, han librado una dura batalla por la autonomía y libertad", en especial aquellas instituciones que pasaron a ser controladas por el Estado.

De todo lo anterior, se puede inferir que el desarrollo de la universidad no ha sido un proceso tranquilo ni uniforme, sino lento, irregular y hasta violento. Ella (la universidad) ha sido como ahora, el reflejo de lo que sucede en la sociedad. La universidad no es la que moldea a la sociedad sino al revés. Los siglos XIII y XIV fueron testigos de una amplia expansión de las universidades en Europa. Alemania y los Países Bajos no tuvieron universidades propias hasta la segunda mitad del siglo XIV. Luego, la Reforma y la Contra-reforma tuvieron sus propios centros de adoctrinamiento y difusión de sus posiciones. La primera, la Reforma, tuvo su máxima expresión en la Universidad de Ginebra creada por el propio Calvino en 1559. Luego se fundaron Marburgo (1527); Konigsberg (1542); Jena (1558). La segunda, la Contra-reforma tuvo su artillería principal en las añejas universidades españolas, Salamanca, Valencia y Barcelona. Luego, se fundaron otras en Oviedo (1604), Alcalá de Henares; Dilinga y Wurzburgo en Baviera; Salzburgo (1582) en Austria. No sobra decir, que a finales del siglo XV, la Iglesia comenzó a disminuir su influencia en la enseñanza universitaria. En resumen, en la Europa de inicios del siglo XVI, funcionaron 79 universidades.

Se puede decir entonces, que las universidades fueron verdaderas asociaciones privadas y libres de hombres que se propusieron el cultivo y difusión de la ciencia que luego obtenían el respaldo real o papal. Carlos Tünnermann (1996), manifiesta que "no se puede asignar a nadie en particular la fundación de alguna universidad, aunque luego llegaron a tener grandes benefactores". No obstante, esta opinión, el caso de la Universidad de París, denominada luego La Sorban es digno de mencionar. La gran reputación de los teólogos de dicha universidad consolidó y le dió fama mundial. Robert de Sorbon, capellán de San Luis, se preocupó por los obstáculos que encontraban los estudiantes pobres en teología. Su iniciativa fué comprar una casa en 1219 y legó todos sus bienes a ella, que se conoció con el nombre de Colegio de Sorbon, lo cual le hizo famoso.

En el medioevo, la universidad no tenía medios de fortuna, pues, el ingreso se reducía al pago de los derechos de exámenes. Los profesores eran personas sin riquezas y la institución era de tipo clerical, pues en ella no se permitía la boda, aunque no por ello, existía la pureza de costumbres. La universidad estaba aislada del medio exterior por el modo comunitario de vida que imperaba; algunos estudiantes dependían de los auxilios de la gente para poder sobrevivir. Los profesores y estudiantes se sentaban en una misma mesa. Eran los hippys de algunos años atrás por su modo andrajoso de vestir. La universidad era un conservatorio antes que un sitio para la innovación científica. En el siglo XIV, se llegó a prohibir la clase magistral, ya que los estudiantes preferían copiar dictados del maestro o profesor. Las innovaciones tenían muchos obstáculos, principalmente por la resistencia al cambio. El maestro impartía sus clases en una sala que él alquilaba y con el pago que le hacían los estudiantes le permitía sufragar sus gastos elementales.

La universidad medieval se organizo bajo la figura de facultades, aunque inicialmente este término se refería a la facultas docendi que la institución daba a sus graduados al permitirle actuar como maestros y otorgarles la licencia docendi (permiso para enseñar). Hoy día, este término, (facultad) significa el conjunto de profesores y estudiantes que ejercen una rama del conocimiento. Las principales facultades de algunas universidades se reducían a cuatro: Artes Liberales, Medicina, Derecho y Teología. La primera, proporcionaba cultura básica para cualquier especialización. Era el equivalente a la educación preuniversitaria o secundaria. Los estudiantes entraban luego a las escuelas de gramática, que es la actual educación primaria. Los estudiantes ingresaban antes de cumplir los quince años de edad.

Para obtener la licenciatura, el aspirante debía hacer el juramento de "no haber sobornado al jurado", por lo que ya existía la presunción de que había examinadores que eran pagados por el futuro graduado. Para que el Licenciado tuviera el derecho a enseñar, debía tener 21 años de edad y jurar ante el Rector, que había estudiado artes durante seis años y debía, además, comprometerse a respetar los privilegios de la universidad.

La Facultad que gozaba de mayor prestigio era la de teología, la cual era considerada lo mas granado del conocimiento, de la época. En el siglo XV, aparecen los colegios para albergar a los estudiantes pobres en los cuales además de alojamiento y comida encontraban el conocimiento. Esta figura, posteriormente dará origen a los denominados internados. No obstante, el prestigio de los Colegios en la educación superior se los dará Inglaterra. En el caso de Francia, La Revolución Francesa le da el tiro de gracia a la Universidad de París y a las que existían para 1793, por considerarlas atrasadas y refugio de privilegios que no tenían relación con la función social de ellas. Esto explica el nulo aporte de la Universidad de París a la Revolución Francesa. Napoleón, le da ahora el carácter estatal a la universidad, con una intención utilitaria y profesionalizante.

Con la universidad imperial creada en 1808, se abre camino a un nuevo modelo distinto al concepto medieval. Ahora, el Estado la va a utilizar como aparato ideológico, por eso la sostiene económicamente, la organiza, establece sus planes de estudios, su administración y designa sus profesores.
Aquí, se puede decir, que la educación de postgrado, como forma sistemática de estudios avanzados que otorga títulos y grados académicos, nació en Europa a principios del siglo XIX, bajo la influencia de la Ilustración y de la revolución Industrial, es decir, mientras se asentaba el sistema capitalista en el mundo. Víctor Morles (1988), manifiesta que "Su aparición y desarrollo es producto de las necesidades económicas e intelectuales de dicho sistema en lo que se refiere a formación sistemática de investigadores científicos, profesionales especializados, dirigentes empresariales y docentes de alto nivel".

Su expresión formal aparece con la aparición de la Universidad de Berlín fundada en 1809 por Alejandro de Humboldt (1768-1835), cuando se obliga a los estudiantes que aspiren el título de doctor, a elaborar y defender públicamente una tesis que sea producto de una investigación científica, desarrollada individualmente y bajo la guía y supervisión de un profesor. La creación de la Universidad de Berlín, fue una respuesta o reacción contra la invasión napoleónica, quien como ya se dijo, en líneas anteriores, impulsaba una universidad estatal, rígida, centrada en la docencia y exclusivamente formadora de profesionales.

El paradigma alemán, ejerció impacto notorio en el exterior, al punto que estudiantes y profesionales extranjeros deseosos de obtener títulos de mayor jerarquía e impacto social, se marcharon a Alemania, cuestión que obligo a los Estados Unidos a ofertar sus primeros cursos de postgrado en la Universidad de Yale, hacia el año 1860. Posteriormente, la Universidad John Hopkins, fundada en 1876, estableció exclusivamente estudios de postgrado, para detener el éxodo de profesionales estadounidenses hacia Alemania. No esta de más decir, que el modelo alemán, acaparo en el siglo pasado todo lo relacionado con innovación, investigación y cultura, en el nivel mundial.

En las colonias inglesas de Norteamérica, conocida hoy con el nombre de New England, la universidad más antigua fue la de Harvard, fundada en 1636. En general, las que se establecieron siguieron los patrones ingleses de los siglos XVII y XVIII. Se caracterizaron por la preeminencia en el nivel del pregrado, con un curriculum clásico para la formación de las elites de la colonia. Tünnermann (1996), menciona que "Thomas Jefferson, uno de los héroes de la independencia norteamericana, diseño el programa y la planta física de la Universidad de Virginia". En el caso de los Estados Unidos, se debe mencionar como hecho positivo, la llamada Ley Morrill de 1862, que sirvió para la expansión de la educación superior a través de los Colegios de Agricultura y Artes Mecánicas, mediante donación de tierras para la fundación de estos. Esta iniciativa dió paso a las universidades estatales (Kansas, Colorado, entre otras) dedicadas a desarrollar las áreas agrícolas y tecnológicas.

Para culminar esta serie, se debe reconocer que uno de los mayores aportes del modelo universitario de los Estados Unidos, al mundo educativo fue la introducción del departamento, como unidad académica en reemplazo de la cátedra aislada y personal. Su embrión se formó en la Universidad de Harvard en 1739, cuando un tutor de college tomó la decisión de impartir una sola materia en vez de dictar, como era la costumbre, varias asignaturas.

FRANCISCO AVILA F.

Espero que por medio de este texto, puedas reconocer la labor y la importancia que desde la antigüedad tienen en nuestro medio las universidades de nuestro país y la Universidad de Orihuela.

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